viernes, 14 de noviembre de 2008
Killzone y Killzone 2.
El primer juego que conocimos de Guerrilla Games parecía apuntar muy, muy alto. SCE se hizo con los derechos del juego cuando vio el trabajo de estos holandeses que ya han tenido la oportunidad de mostrarnos Shellshock: Nam 67 este mismo año. Una carrera meteórica muy corta y muy intensa que solo parecía tener dos finales posibles, el éxito total o el fracaso estrepitoso. ¿Al final en qué ha quedado la cosa? Veámoslo con tranquilidad y démosle un buen repaso al juego.
La esencia del shooter
Es esa esencia la que estaba en juego entre estos dos grandes, y la verdad es que no tiene mucha lógica. Su lejanía dentro del mismo genero no es ni mucho menos como pueda ser la que hay entre “Doom 3” y “Half Life 2”, pero si lo bastante insalvable como para compararlos y más estando en plataformas distintas. La comparación con Halo ha sido la mejor estrategia de marketing posible para Killzone, pero a la vez es su mayor debilidad a la hora de valorarlo, porque tendrá siempre detrás ese poder mediático que se ha convertido en un arma de doble filo. Ese bombardeo constante de imágenes, videos, y opiniones que ponen tan altas las expectativas, que acaban hipotecando un juego notable, debido al hype creado en torno a él. Aquí terminan las comparaciones, Halo es un gran juego y Killzone… también.
Una historia futurista
Nos situamos en un futuro alternativo donde las colonizaciones espaciales están en pleno apogeo, y como no, a veces surgen fricciones, algo que aquí en España sabemos muy bien, allá por 1898 pasó algo parecido. Los Helghast son una evolución de la raza humana que clama por la independencia, como es habitual no dudarán en poner todos los medios posibles para conseguirlo, entre ellos la premisa básica es no escatimar en bajas humanas.
Está bastante claro cual será nuestro papel, agente oficioso que se las verá y se las deseará para poder decir aquella frase de “aquí paz y después gloria”, no será otro que el capitán Templar. La misión no la acometeremos en solitario, sino que nos acompañaran otros militantes de la ISA – los que están dando el callo para que los Helghast no se salgan con la suya- que serán varios pero dos llegarán a ser controlables, Luger y Rico. Mas adelante se unirá otro componente, Hakha, el cual es medio humano/medio Helghast, lo cual planteará alguna que otra situación de tensión entre los cuatro componentes de este escuadrón del que pende la resistencia de la colonia.
Cumple lo prometido… en gran parte
Porque mucho dieron que hablar esos gráficos que iban a revolucionar lo visto en PS2, pero seamos realistas, poco puede sorprender ya algo en esta plataforma, aquí hay arte y oficio, pero los milagros los dejamos para otras cosas, en la Playstation 2 ya no son posibles.
Verdaderamente hay detalles excelentes porque el juego parte de un punto idóneo, un motor gráfico potente y optimizado, pero usando pequeños trucos ya vistos muchas veces, consistente y precisa utilización de distintas calidades de texturas según nuestra distancia con respecto a los objetos. Está bien llevada a cabo y si no nos paramos a contemplarlo, la acción nunca dejará que nos fijemos en esos detalles. Bastante mas imperceptible que lo visto tantas veces en juegos como los Driver, que los coches de repente, cuando nos acercamos a ellos, pasan de ser latas de sardina a lo que deberían ser… coches.Los efectos son bastante buenos, destacan el humo y la niebla volumétrica, aunque no son lo más reseñable sin duda alguna, todo quedará supeditado a la importancia del diseño de los niveles y los enemigos, que es auténticamente sorprendente. El nivel de calidad alcanzado por Guerrilla en este aspecto es encomiable, se nota el esmero y el buen gusto para ofrecernos una experiencia totalmente realista dentro del mundo futurista que el juego nos detalla con sobrada eficiencia.
La pena es que a veces – y aunque resulte risible- hay pequeñas ralentizaciones y no precisamente donde la acción se desborda (cosa que ocurre muchas veces), nunca llega a afectar para nada al juego, pero deja ver alguna laguna en ese aspecto y sobre todo molestan, cuando llevamos ya cierto tiempo jugando siempre es de las cosas mas molestas que se puedan encontrar, la falta de fluidez.En cuanto a las texturas en general podemos decir que se ha realizado un gran trabajo teniendo en cuenta los problemas constantes de la PS2 en dicha contienda. Habiendo matizado los pormenores en ese aspecto solo cabe valorar positivamente el resultado final. La luz será otro aspecto importante en el propio diseño del juego. No cambiará en tiempo real a medida que transcurren las fases pero si que cambia de unas a otras, y es determinante. No todas las instancias están iluminadas, por ejemplo si estamos en un edificio habrá zonas claras y zonas oscuras, pero que muy oscuras, que dan un toque de realismo que se agradece. Esa artificiosidad de que todo se vea perfecto y no interrumpa la acción no tiene porqué considerarse algo positivo y Killzone lo demuestra. Por ultimo, sabed que Sony ha incluido la opción de 60 hz que siempre se demanda tanto y que tantas veces acaba en el olvido.
Para que os hagáis a una idea, cuando llevemos un par de horas de juego ya habremos perdido la cuenta de todo lo que hemos hecho, son batallas constantes y sin tregua alguna, avanzamos y nos encontramos en otra batalla, y avanzamos y en otra, y siempre cambiando de un sitio a otro, es imposible que el jugador se aburra.
Nuestros compañeros irán siempre a su libre albedrío y no tendremos forma de ordenarles nada, sino que ellos mismos decidirán qué hacer, por lo menos nunca mueren y entonces no tenemos que estar pendientes de ellos, sino ellos de nosotros. En todo caso nuestra vida se va rellenando, lo que la añade un toque estratégico teniendo que escondernos si vamos demasiado justos y no tenemos botiquines a mano.Al principio controlaremos exclusivamente a Templar, pero después se nos une Luger, Rico y por último Hakha, un espía infiltrado en las líneas enemigas que ha sido descubierto. A partir de este momento junto al resto de los ISA (nustro bando) estos compañeros se irán haciendo inseparables en la fragor de la batalla, de hecho en cada fase podremos escoger a quién controlar, y cada uno posee algún detalle característico que lo hace distinto, aunque básicamente son idénticos, Luger tendrá un visor térmico o Rico será experto en armas pesadas como buen mastodonte que es. Las fases también cambian sensiblemente dependiendo de a quién controlemos.
Como en pocos juegos hemos visto, los enemigos serán los Helghast, Helghast y… Helghast, serán siempre los mismos, cambiara su potencia física y las armas que lleven encima, pero el enemigo siempre será el mismo -poco cambia la apariencia, por no decir que unos llevan casco y otros no-. Por ello está recibiendo cuantiosas críticas, pero es que intenta emular las grandes batallas del siglo XX- pero calcadas, como las estaciones que se pueden ver en “Stalingrado” y “Enemigo a las puertas”- en cuanto a realismo, y básicamente los soldados en las guerras son soldados, a nivel personal no nos ha causado ningún trauma, pero tal vez haya personas que no les guste.Bueno gracias por leer este articulo aunque bastante amplio.
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